Los adultos mayores en América Latina

Por: ing. Agr. Randall Moya Chavarría

El acelerado envejecimiento de la población de América Latina y el Caribe traerá cambios en los sistemas de salud y en la parte financiera, para dar respuesta a las demandas concretas de la población. Según proyecciones de las Naciones Unidas, la población de la región pasa por un rápido proceso de envejecimiento. En 2023, en América Latina y el Caribe las personas de 60 años y más son alrededor de 92 millones y representan el 13,8% de la población total. Sin embargo, al final de la década del envejecimiento saludable, en el 2030, la población de 60 años y más en la región habrá aumentado en 23 millones, alcanzando los 115 millones, lo que representará el 16,5% de la población total.

Se proyecta en particular un fuerte crecimiento del grupo de personas de 80 años y más, que en 2023 en la región contaba con 12 millones de personas y en 2030 contará con 16 millones de personas, dos tercios de las cuales serán mujeres.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Se deben de diseñar sistemas inclusivos y sostenibles. Ignoro si nuestro gobierno asistió a la Quinta Conferencia Intergubernamental sobre Envejecimiento y Derechos de las Personas Mayores, que se realizó en la sede de la CEPAL en diciembre de 2022. Los gobiernos de la región reafirmaron su compromiso con el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (MIPAA) y con la promoción, protección y respeto de los derechos humanos, la dignidad y las libertades de las personas mayores, a la vez que ratificaron la responsabilidad de los Estados de proveer las medidas necesarias para garantizar un envejecimiento saludable, con dignidad, derechos, y el máximo nivel de calidad de vida posible. Si no fueron reafirman el desinterés de nuestros gobernantes en esta población y si fueron el gobierno actual no esta cumpliendo con el compromiso ahí adquirido. Esto se demuestra con la merma de 6000 millones en el presupuesto de CONAPAN. Vuelvo a repetir si no se le pone atención al envejecimiento de la población está se convertirá en una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI, con consecuencias para casi todos los sectores de la sociedad, entre ellos, el mercado laboral y financiero y la demanda de bienes y servicios (viviendas, transportes, protección social), así como para la estructura familiar y los lazos intergeneracionales. En los próximos años, muchos países estarán sometidos a presiones fiscales y políticas debido a las necesidades de asistencia sanitaria, pensiones y protecciones sociales de este grupo de población en aumento. Esto lo estamos viviendo ya en nuestra Costa Rica con los sistemas de pensión a punto de colapsar y el aumento de gastos de la Caja Costarricense de Seguro Social y hay que ponerles atención a estos dos puntos, así como ordenar el gasto de los programas de asistencia social. La pregunta es ¿cómo harán nuestros gobiernos para enfrentar esto, si no reactivan la economía y lo único que hacen es endeudar al país, poner más impuestos, bajar presupuesto y sub ejecutar presupuestos?

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